viernes, 22 de junio de 2012

La inseguridad de la seguridad



Punta Paitilla, Panamá

La seguridad es un problema típico de la “clase media” (que lo único de media que tiene es que es media pendeja al creer que tienen alguna posibilidad de pertenecer a la “clase alta”). Y es que las clases medias son las únicas en el mundo que creen que puede haber alguna seguridad.

Todos los mortales pobres saben que la única seguridad que todos tenemos en la vida ES LA MUERTE. Y lo saben, porque la muerte está mucho más cerca de los pobres, porque los pobres son más. Me explico: si yo tengo 14 hijos y se me mueren 7 de enfermedades o accidentes o a manos del hampa o de la policía (que es lo mismo pero con licencia), he estado mucho más expuesto a la muerte que una persona que tiene 2 hijos a la que se le ha muerto 1. Con esto no estoy en absoluto banalizando la muerte de un ser humano, porque como dice Andrés Eloy, cuando tengo un hijo tengo a todos los hijos. Pero hay que poner las cosas en su justo nivel: la muerte es lo único seguro que hay en la vida. Lo demás no existe.

Porque la verdad es que nada es eterno y de la vida no te puedes llevar nada contigo. Así que por más que hagas mucho dinero y tengas casas y empresas y dinero invertido y rentas y todo eso lo tengas en un país del llamado “primer mundo” o “desarrollado”; por más que tengas todos los bienes asegurados y reasegurados; por más que tengas un ejército de gente cuidándote y cuidando el camino por donde vas a pasar; la única verdad, lo único cierto, lo único seguro es que cuando te vayas a morir, te vas a morir y nada lo va a evitar y no te vas a llevar nada. Lo que han logrado evitar los ricos es morirse pronto, pero al final todos nos morimos.

Lo único que puedes hacer es rezar para que haya reencarnación y karma y puedas cada vez seguir creciendo y en cada vida nazca una mejor persona con tu misma energía. Así el mundo sería inevitablemente mejor cada vez, sin tener que hacer mucho esfuerzo. Yo creo que la vida humana ha ido de peor para mejor; pero estoy segura que un día se va a acabar por completo. Porque así es la vida, finita. Y menos mal, porque no me puedo imaginar peor maldición para un pobre, que vivir por siempre.

Por supuesto que para mi es más fácil hablar de la muerte porque no tengo hijos, que es lo que creo que hace que la gente quiera encontrar seguridades. Darle la mayor de las seguridades a los hijos es lo que mueve a la mayoría de la gente del mundo a hacer cosas. Y algunas veces es muy difícil decirles a los que tienen hijos que todos nos vamos a morir, incluso sus hijos, hagamos lo que hagamos, por aquello de la sensibilidad. Pero hay gente que debería revisarse cada vez que llora sinceramente por “la inseguridad desbordada”. Porque hoy pareciera haber más “inseguridad” que ayer, porque nos enteramos inmediatamente por Twitter o por Facebook de que alguien fue muerto a manos de un asaltante; pero entre 1960 y 1964 miles de compatriotas fueron muertos a manos de los aparatos de represión del Estado venezolano y hasta los familiares se hacían los locos por miedo (inseguridad) a que los buscaran a ellos también para destinarlos a lo mismo. Claro, cualquiera podría argumentar que en esos momentos había una seguridad: la seguridad de que si te ponías a estar queriendo luchar por la justicia social te iba a agarrar cualquier policía y te iba a matar.

Lo cierto es que En Revolución no hay muchas seguridades aparte del espectro que recorre la Patria Grande con la idea de que un mundo mejor es posible y necesario. En el Capitalismo hay una enorme seguridad: es seguro que la mayoría será cada vez más pobre y el 1% de la población cada vez más rica. Ahora bien, en estos países sin libertad de expresión, hay otra libertad: creerse el mojón de que la clase media puede llegar a formar parte de ese 1%.



jueves, 14 de junio de 2012

CHE



miércoles, 13 de junio de 2012

No es un plan de gobierno: es una filosofía

 
Mama Tungurahua - Ecuador


Tal como para la administración automatizada de información existe un sistema operativo que se llama WINDOWS, que tiene una lógica específica, se conduce con unos comandos determinados y de vez en cuando varía su nombre sutilmente (Windows 2.1, Windows 7); así mismo, para el manejo de la economía hay un sistema que se llama CAPITALISMO, que funciona con una filosofía propia y cada cierto tiempo cambia la adjetivación de su nombre (mercantil, industrial, financiero).

Seguramente la mayoría de la gente en el planeta piensa que dichos sistemas no son comparables, principalmente porque uno es propiedad privada y el otro no; yo creo que están equivocados. De hecho, los usuarios de Windows solo pagan royalties una vez cada cierto tiempo; los del capitalismo royalties pagamos todos los días de nuestras vidas. El que no lo crea puede preguntarnos a todos y cada uno de los Latinoamericanos, que pagamos varias veces las deudas de “nuestros ricos” o a los españoles dentro de algún tiempo, cuando estén pagando la deuda que están por contraer para mantener a flote el negocio de “sus” banqueros.

Y es que además, tal como pasa en el mundo de la información a gran escala, en que la mayoría de los usuarios hemos sido convencidos de que la única manera de trabajar en un computador es comprando ese sistema operativo, que una vez fue inventado por alguien y robado por otro alguien que se hizo mega-millonario al negociarlo. De la misma forma hemos sido convencidos de que el capitalismo es el único modo de producción posible o al menos el último modo de producción que se va a producir en la historia humana.

Pero tal como en la computación, en que ya funcionaba el MSDOS y el DOS y algún tiempo después apareció el LINUX y hay otros que no puedo nombrar porque no conozco nada de computación; así mismo, algunos estudiosos se dieron cuenta que el capitalismo no es la última salida que tenemos en el planeta, sino que hay al menos otra forma de vivir, que no se reduce simplemente a producir bienes (o males) materiales para que algunos pocos puedan acumular el producto de su comercio y tener a todos los demás a sus servicios.

Ahora bien, hay dos formas en que se ha logrado que creamos esas mentiras: una es la guerra y otra es el lenguaje (“por la razón o por la fuerza”, como dice el escudo de armas de Chile). Con la guerra se logra acabar con las resistencias de dos formas: se mata a unas pocas personas y se aterroriza a todas las otras; es por eso que la guerra ha sido siempre la acción preferida de los imperialistas. El problema con las guerras es que son muy costosas y los costos siempre son capital que no se acumula. Así que al capitalismo no le conviene demasiado las guerras. El procedimiento de dominación más económico y más exitoso en la historia ha demostrado ser: el lenguaje.

Y es aquí donde encontramos el tema de la Crisis. Tal pareciera que “crisis” significa debilidad en el sistema. Así, cuando se dice por ahí: “el capitalismo está en crisis”, pareciera que está en problemas y que por tanto, está en un momento vulnerable, lo que puede evidenciar que de un momento a otro se acabará. ERROR!! “Crisis” es el nombre del funcionamiento del sistema. Las crisis son lo que los “dèjá vu” representaban en MATRIX: el reacomodo del sistema ante cualquier irregularidad. Así, cuando el capital está en franco proceso de dispersión, es decir, de desagregación o desacumulación, el sistema produce una crisis que devuelve todo a su orden original: el capital vuelve a las arcas de algunos pocos. En el momento de la crisis mueren algunos millones de personas, desaparecen algunos estados nación, nacen otros y listo: el sistema está en orden de nuevo.

Lo vital es que muchos nos demos cuenta que el capitalismo, tal como Windows o como la Matrix no es el único sistema posible. Otro mundo es definitivamente posible. Y absolutamente necesario para detener el proceso de destrucción de la vida en el planeta. Y esa es la propuesta que tiene la Revolución Bolivariana para el mundo: independencia, socialismo, desarrollo pacífico, multipolaridad, sostenibilidad. Este no es el plan de gobierno de Chávez, es la filosofía de vida de todos los que creemos que la vida es el bien más preciado que tiene la humanidad.

martes, 5 de junio de 2012

La Batalla de Pichincha


La Batalla de Pichincha

El 24 de mayo celebré la Batalla de Pichincha … en Ecuador!!!
Habrá gente que pregunte: pero bueno, y tu, que te la das de venezolanista, por qué no viajas en Venezuela? Y la respuesta es: yo conozco TODO mi país y me enorgullezco de ello completamente; y además lo sigo conociendo cada vez que tengo oportunidad. Es por eso que cada año planificamos una ruta de entre once a trece días de rueda y con todo “mi núcleo familiar” (humano y canino) recorremos sitios bellos de este país; y muchos fines de semana llegamos hasta donde podemos.
Pero el año pasado visité a una gran amiga en Argentina y fue una experiencia sabrosa; así que decidí viajar en Latinoamérica, porque es tan económico y tan divertido como viajar en Venezuela y me dispuse a conocer lo más que se pueda en lo que me queda de vida. Y este año le tocó a los Andes de Ecuador.
Es una lástima que Conviasa haya suspendido sus vuelos a Ecuador. No sé de qué habrá dependido esa decisión, pero es absolutamente necesario que se recuperen esas rutas: Quito y Guayaquil. Y la razón fundamental es que nuestra consanguinidad pide que nos conozcamos entre nosotros tanto como a nosotros mismos.
Los ecuatorianos son gente muuuuyyyyy sabrosa; tanto, que la falta de oxígeno de las alturas quiteñas se compensa con el exceso de riqueza humana. Cariñosos, lindos, gentiles, solidarios, buenos. Los ecuatorianos son como los venezolanos!!! Tanto que en algún momento quise creer en la reencarnación, para decir que en otra vida fui quiteña, seguro.
Además hay que medirse con aquellas montañas inmensas, poderosas, fantásticas. Hay que verlas y sentir lo que cuentan las mitologías de los pueblos andinos sobre ellas: Mama Tungurahua le echa ceniza en la cara al Taita Chimborazo porque es un sinvengüenza que la engaña con cuanta volcana encuentra por ahí. Y el Guagua Cotopaxi sigue creciendo estrepitosamente porque como todo joven es muy impetuoso. Y cuando se está a las faldas de aquellos volcanes enooorrrrmes se siente que en realidad son Pachacutic y Pachamama los que están al timón de la vida: el Universo y la Tierra poco son afectados por mucho que hagamos los que aquí habitamos.
Y además sorprende similitudes como que los ecuatorianos tienen su VTV y su Globovisión y su Televen. Y también su “Esquina Caliente” y su mayoría de la gente en la calle orgullosamente chavista, perdón, correísta, que a la sazón, es lo mismo, es la dignificación de la vida propia, de nuestro verdadero ser. Es el ciclo APACHACUTIC que termina y el PACHACUTIC que se despereza de su largo sueño de quinientos años. Es la Revolución Bolivariana y Ciudadana que construimos y que nos construye.
Ahora me siento también ecuatoriana y entendí en la piel porqué El Libertador se enamoró de esas gentes y de esas tierras y porqué las sintió suyas y porqué lo adoptaron a él y al Mariscal Sucre y a Flores.
Solo tengo una demanda y estoy segura que llegará un día que funcione así: las “inmigraciones” latinoamericanas deberían diferenciar entre NACIONALES y EXTRANJEROS: nacionales de la CELAC por un lado y extranjeros por el otro. Y se que pronto empezaremos a aplaudir en el avión cuando lleguemos a cualquier sitio de nuestra PATRIA GRANDE. Porque la felicidad que se siente cuando uno llega a su sitio lo que provoca es aplaudir!!!

¿Que si hay algo que proteger?

¿Que si hay algo que proteger?
Los niños

Las mujeres

Los animales