domingo, 30 de mayo de 2010

30 de mayo


Si estuviera vivo lo hubiera llamado para felicitarlo. Todavía me pasa a veces que pienso en llamarlo para comentarle algo, hasta que milésimas de segundo después me doy cuenta que no puedo. No puedo evitar recordarlo. No puedo evitarlo, porque fue una parte de mi, como una de mis piernas o un riñón, que una vez ido ya nada lo sustituirá jamás.

A la edad en que sus ancestros se enfermaron se enfermó, aunque se cuidó toda la vida para que eso no le pasara. Aquello de que "ese análisis adolece de un positivismo propio del siglo XIX" se volvió pura paja y no pudo soportar la idea de que por mucho que cambiemos nuestro entorno, es nuestra naturaleza la que nos determina.

Feliz cumpleaños, Longui, todos los días te extraño.

viernes, 28 de mayo de 2010

Nosotros, los revolucionarios de clase media

Los “revolucionarios de clase media” caraqueña vivimos quejándonos de lo poco que ha hecho la Revolución Bolivariana y de su ritmo, que nosotros aceleraríamos y voltearíamos, de calzar los zapatos “del Gobierno”. Y es que nosotros, los revolucionarios de clase media estudiamos en la Universidad Central de Venezuela, que es, o al menos era el Alma Mater de las Revoluciones. Nosotros somos, por tanto, los portadores de la llama que vence las sombras y los que sabemos cómo es que se tienen que hacer las revoluciones. Nosotros somos los que sabemos hablar y escribir bonito (aunque pocos nos entiendan). Nosotros somos la vanguardia. Nosotros somos los que sabemos tanto … que sabemos a mierda, como decía mi abuela la anarquista.

Claro que todavía Caracas es inmamable, pero cómo ha mejorado y mejora día a día. Y es que si solo por curiosidad nos paseáramos por “El Rincón del Taxista”, que está ahí cerquitica, nos percataríamos de lo que ha mejorado la ciudad en estos últimos cinco años. Ahora el casco histórico es enseñable; cuando antes daba pena, ahora es un orgullo ver una buena cantidad de edificios históricos restauraditos y cuidaditos; los edificios de la Avenida Lecuna pintados de un color alegre; las fuentes del Silencio funcionando y los edificios acomodados; los buhoneros de casi todas partes reubicados; la Avenida Sucre limpiecita y sin olores nauseabundos; el Cementerio recuperado para el solaz de su gente (la que sigue viva); la gente de La Charneca subiendo el cerro en su metrocable; la avenida principal del Valle con su metro completo.

Además están los comentarios de personas, que inclusive siendo escuálidas, te dicen que fueron al CDI de tal parte, o que van a buscar sus retrovirales o su quimio al Seguro Social o que se operaron en tal clínica privada con una ayuda que le dieron en Miraflores. Y está el hecho de que en los alrededores de nuestras casas ya no hay niñitos pidiendo o drogándose o hay uno de vez en cuando y no como antes, que iba y venían en pandillas. Y el que muchos, muchos de nuestros adultos mayores sufran porque tienen que hacer colas todos los meses para cobrar su pensión: PORQUE AHORA COBRAN UNA PENSIÓN ÚTIL TODOS LOS MESES!!!!

Pero sobre todo, los revolucionarios caraqueños de clase media no solemos conocer nuestro país, porque así como antes resultaba más fácil ir de vacaciones para Miami, ahora vamos para Argentina y los más radicales para Cuba (porque somos revolucionarios). Y resulta que cuando uno rueda por nuestro país, se da cuenta, sin tener que preguntar mucho, de lo que ha cambiado esta tierra. El que viajó alguna vez por el interior, puede fácilmente hacer la comparación entre los niños que no estudiaban y los que ahora estudian; los tortuosos caminos de antes y las excelentes carreteras actuales; la carencia de escuelas de antes y las preciosuras de edificaciones de ahora; los centros de atención primaria de salud en los que según los opositores, lo que hacen es pasarle la mano por el hombro y darle una pastillita roja a la gente, pero que por lo menos eso hacen y no como antes que te morías en las puertas de los hospitales, porque nunca funcionaban y era lo único que había.

Eso si, hay problemas todavía. Es que la deuda social era descomunal y la infraestructura pública estaba destruida casi en su totalidad y no se ha logrado todavía saldar por completo; y porque la calidad de vida del venezolano ha mejorado tanto, que ahora hay mucha más gente que antes y con ello, más necesidades; y lo que ha pasado son diez años del inicio de la Revolución y como dice la canción, “veinte años no es nada”. Pero yo no dejo de autoflagelarme con la idea de cómo estaríamos si en aquella oportunidad, en vez de el Comandante hubiera ganado Salas Romer y no me canso de decirme que tendríamos la misma población de hace 10 años, porque las tasas de mortalidad infantil no se habrían reducido, sino todo lo contrario y la cantidad de muertos por hambre sería una bestialidad y la vergüenza al reconocer que nuestro gobierno seguía siendo un simple ejecutante de la sinfonía imperial sería asqueante.

Por eso es que cada vez que me dan esos ataques de clasemediatismo quejumbroso, me repito ad-nauseam: sin esta Revolución la clase media venezolana no existiría, porque para el capitalismo, la clase media debe ir desapareciendo poco a poco; esta Revolución es para los excluídos de toda la vida, es para los que no pudieron estudiar en la UCV, para los que no tenían seguro privado de hospitalización, para los que no eran dueños ni de sus propios pensamientos. Pero también es para la clase media. Y todos en este país estamos mucho mejor.

jueves, 27 de mayo de 2010

Mirándote al dormir


Si alguna vez elegimos libremente
ojalá elijamos vida y no muerte.

No porque crea que al implacable universo le importe,
sino porque cuando te miro,
mi amor,
comprendo cuán gloriosa y mágica puede ser la vida;

y cuando no,
siento correr por mi cuerpo
la fría soledad de la muerte.

1991

miércoles, 26 de mayo de 2010

Las clases medias también son “Población sobrante”


Pequeña-burguesía es el nombre con que originariamente los estudiosos del Capitalismo definieron a la clase conformada por aquellos que, aunque poseían un pequeño capital -generalmente en instrumentos de trabajo-, no les alcanzaba para comprar la fuerza de trabajo de la clase obrera, por lo tanto, tenían que trabajar con sus propias manos, por lo tanto no se convertían en capitalistas, porque no tenían acceso a la acumulación que surge de la plusvalía.

No ser capitalistas stricto sensu ni ser proletarios propiamente les deparó una posición intermedia en la lucha de clases, que les asignó originalmente el calificativo de "clase media"; con el correr del tiempo el adjetivo se convirtió en nombre propio. Con el abandono definitivo del trabajo en el campo, el crecimiento de las ciudades y el desarrollo infinito de las tecnologías, la clase media pasó a estar integrada además por los profesionales universitarios, las filas crecientes de burócratas y empleados administrativos, la "aristocracia obrera" y los pequeños comerciantes.

La clase media es esencialmente contradictoria, porque siendo reaccionaria, porque debe defender la propiedad privada de los medios de producción, en la esperanza de que la burguesía la asimile como parte de ella o al menos la deje alimentarse de sus sobras, sabe que debería oponerse a los principios básicos del capitalismo, porque debería estar conciente de que la liberalización irrestricta que impone el desarrollo capitalista, los sacaría eventualmente de competencia, haciéndolos desaparecer, absorbidos los muy pocos más exitosos por la burguesía y proletarizados la mayoría.

Y últimamente, pareciera que estamos presenciando que en el seno de las relaciones geopolíticas, la polarización entre clases se traslada a aquella entre los países metrópoli y los de la periferia del capitalismo, en la que las burguesías nacionales de los últimos pasarían a ser la nueva clase media mundial, herida de muerte con el desarrollo de la globalización, por su incapacidad de competir con las grandes transnacionales de todo.

Ahora bien, el capitalismo ha desarrollado mecanismos ideologizantes, por medio de los cuales ha logrado que las clases medias internalicen los intereses de los capitalistas como si fueran los suyos propios. En Venezuela al menos, a nadie le gusta que le llamen pobre, pero como es evidente que no se es rico, entonces todo el mundo quiere que los demás piensen y digan de todos que “son de la clase media”. Y así, por ejemplo, a la gente que vive en casas monumentales en un barrio alto de cualquier ciudad, se les llama “de la clase media alta”; y a los que viven en una unidad multifamiliar de un barrio de altísima densidad poblacional se les llama “de clase media baja”; la locura ha llegado hasta el punto en que alguien una vez dijo de sí y sus familiares vecinos, que eran “de clase media un poquito más alta que la media”. Esto, al decir de Kosik en Dialéctica de lo Concreto, es la pseudoconcreción.

La realidad (...) se presenta al hombre como el campo en que ejerce su actividad práctico-utilitaria y sobre cuya base surge la intuición práctica inmediata de la realidad; con base a esta relación práctica el hombre forma sus representaciones con las que capta lo fenoménico, la práctica utilitaria de cada día crea "el pensamiento común" que es la forma ideológica del obrar de cada día. Pero el mundo que se revela en la práctica fetichizada, en el traficar y manipular, no es el mundo real, aunque tenga la "consistencia" y la "validez" de este mundo, sino que es el "mundo de la apariencia", de la pseudoconcreción que es un claroscuro de verdad y engaño. Es decir, de tanto ver televisión, ir al cine, “formarse” en la escuela o en la iglesia, se termina por creer que la verdad diseñada por el Estado burgués para ser distribuida por los medios de ideologización es lo que en realidad está pasando.

De esa forma, las clases medias del planeta están dispuestas a vivir pensando que son parte de la burguesía y que los capitalistas no harían nada que los perjudicara. Crisis burbujeante de por medio, algunos se han dado cuenta, otros lo harán pronto y los más, nunca, de que el capitalismo tiene en planes que eventualmente las clases medias formarán parte de algo que se llama la “Población Sobrante” y sin pena ni gloria desaparecerlas, porque los desarrollos tecnológicos harán que prácticamente todos los trabajos sean ejecutables por máquinas, que tienen un costo infinitamente inferior que el de los profesionales.

La única salida posible es que mucho antes de que eso pase y el capitalismo acabe no solo con las clases medias, sino con el planeta, nos unamos y hagamos la Revolución que destruya el capitalismo y nos permita vivir en un mundo más equitativo y justo.

Socialismo o Barbarie, Venceremos!!!

jueves, 20 de mayo de 2010

El intelectual orgánico o la filosofía de la praxis


Cada cierto tiempo aparece por allí uno de esos panfletos increíbles, en los que un grupo de intelectuales, de esos que solían parecernos revolucionarios, se suscribe a la idea generalizada de que el capitalismo es el último refresco en el desierto. ¿Cómo es que esta gente que parecía tan de izquierda, resultó tan de derecha?. La respuesta no está en lo que parecemos, cómo nos llamamos o nos hacemos llamar; la respuesta está en lo que somos y lo que somos está determinado por lo que hacemos.

Era lo común que los llamados intelectuales se revolcaran en el lodo de la grandeza, conceptualizando virtudes como la justicia y la bondad o teorizando sobre la esencia del bien. Ello convertía a ciertas personas en privilegiados, porque podían hablar con un lenguaje que debía ser evidencia de superioridad natural, porque casi ningún mortal normal los podía entender en idioma alguno. Pero desde que Marx habló de la necesidad de los filósofos de hacer praxis, puso a los intelectuales revolucionarios en un aprieto, convirtiendo todas las ciencias sociales en una simple habladera de paja, si no iban acompañadas por un trabajo político, orientado a ubicar la injusticia y acabar con los efectos de su maldad.

Es que es muy fácil ser intelectual, lo jodido es ser revolucionario. El revolucionario no se cree superior porque haya tenido mejores oportunidades que los demás, no se cree vanguardia; no quiere regalarle nada a nadie, porque sabe que lo que se necesita es justicia, no limosnas; quiere respeto, para él como luchador social y para todos los que luchan como él, porque lo tienen que respetar, como dice la propaganda. El revolucionario es el pueblo, porque siente como él, sabe lo que él, es lo que él.

Pero en Venezuela, muchos de aquellos que en algún momento fueron conocidos como jefes de los movimientos revolucionarios, ahora salen en los diarios del imperio, declarando incoherencias. Han sido molestados en su sueño de difuntos y se han despertado iracundos: tenían construida toda una historia como intelectuales de izquierda, eran reconocidos y los invitaban a los cócteles, se casaban o simplemente se acostaban con señoras de reconocido apellido y poder, brindaban por los negocios que iban a poder hacer, no tenían que recordar cosas desagradables. Muchos entonces obtuvieron su cuarto de hora de fama revolucionaria y creyeron poder dedicarse a dormir por el resto de la existencia.

No hay quien niegue que Teodoro luchó por un día y que por tanto, algo tiene de bueno; o que Pompeyo luchó algún año y que por tanto, algo tiene de mejor; no me acuerdo de alguno de ellos que haya luchado por muchos años, por lo tanto no debe haber muchos de ellos que sean muy buenos. De lo que si estoy absolutamente segura, es que no hay alguno de ellos que haya luchado toda la vida, por lo tanto, ninguno de ellos es imprescindible.

Es por eso que no me extraña que haya tantos comunicados de intelectuales que a todos nos parecían de izquierda, en los que el denominador común es el asco al pueblo, la repugnancia por lo pobre. Eso no me preocupa, esos no son imprescindibles. Los que me duelen son gentes del pueblo, luchadores de toda la vida, imprescindibles, que han sido convencidos de que lo imprescindible es el dinero y la gente que lo acumula y que hay la necesidad de defenderlos, porque si no llegará el comunismo y les quitará lo que tienen, cuando todos sabemos que las grandes mayorías nunca hemos tenido nada.

Si los imprescindibles, que son las madres solteras o casadas, que trabajan y estudian y sacan a sus hijos adelante; los obreros que han pasado toda la vida en una fábrica tratando de mantener a su familia sin dejarse humillar demasiado por los patronos; los campesinos, que han sido desplazados una y otra vez, primero por los latifundistas y después por los industriales; los que alguna vez fueron jóvenes y que ahora ya no lo son tanto, que lucharon y siguen creyendo en la posibilidad de un mundo mejor; si las mayorías no defendemos nuestro derecho a la justicia y a la equidad, retrasaremos la obtención de resultados visibles, con los que el planeta entero pueda seguir dejando de ser el lugar hostil que ha sido para la vida. Pero solo lo retrasará, porque estoy completamente convencida de que nuestro camino apunta hacia el futuro y nadie, NADIE podrá impedir que el futuro sea mejor.

Venceremos!!!

lunes, 17 de mayo de 2010

Demasiado...


Alguien alguna vez me escribió esto. Demasiada pasión, demasiada juventud, demasiada belleza, demasiado...

Si arrancarte
esos senos hermosos
a mordiscos

si vaciarte los ojos
con múltiples punzadas
de mi lengua

si partirte ese tercer ojo
en un rápido movimiento
de mi sexo
no fuera
un agudo placer,

hace mucho tiempo
que hubiera
roto tu cuello de cura
buscando
con la muerte
recobrar
la sensación de vida.

CEA

viernes, 14 de mayo de 2010

Intelectuales inorgánicos y la lógica difusa


La forma de estructurar el pensamiento según la cual “no se puede ser y no ser al mismo tiempo” es la máxima expresión de la lógica binaria, creada alrededor de 23 siglos atrás por Aristóteles. Ella coincidía perfectamente con las observaciones físicas de la naturaleza, que allanaron el camino de la formulación de la teoría aristotélica. Pero la comprobación, a principios del siglo XX, de que la luz es partículas y ondas al mismo tiempo, cambió para siempre la manera cómo la especie humana se enfrenta desde entonces al conocimiento. La lógica binaria ya no sirve para describir todos los procesos, ahora disponemos de la lógica difusa, cuyos procedimientos se aproximan un poco más a los verdaderos procesos mentales y cuyos resultados incluyen una más vasta gama de posibilidades de interpretación de la realidad.

Pero hay personas que tienen una incapacidad fisiológica para entender argumentaciones formuladas en lógica difusa. Es esperable suponer que las personas con más juventud acumulada tienen un poco más de dificultades al respecto, pero es evidente que no son los únicos; es posible que la poca disposición al pensamiento postmoderno tenga que ver con la ignorancia de los estudios citados y/o con la resistencia al cambio, que pareciera ser lo mejor repartido en el mundo. Hay un tercer grupo de gente que tiene los conocimientos epistemológicos y maneja teóricamente la formulación lógica de la contemporaneidad, pero se oponen públicamente a su uso y juegan con su fama y su autoridad, para sustentar lo que ellos se proponen apoyar, aún cuando en privado acepten que sus razonamientos son falaces.

Ejemplo de este último grupo es uno de nuestros economistas formado a la sombra de la Economía Política y seguidor (al menos eso era lo que decía) durante algún tiempo de la doctrina marxista, que devenido justificador a troche y moche del neoliberalismo globalizado, en una entrevista por “el canal que no existe” hace pocos días decía por un lado, que le parecía muy raro que Chávez se confesara marxista y a la vez que no había leído El Capital, porque es allí donde se describe el comunismo, a la vez que afirmaba que “Marx es un loquito”; y por otro lado adelantaba que el proyecto revolucionario bolivariano está claramente formulado y planificado, pero que es un absurdo porque no hay nada después del capitalismo, ya que en el siglo XX se demostró que el comunismo es inviable. Ese mismo personaje planteó estupideces evidentes tales como la diferencia entre las dictaduras simples y las dictaduras totalitaristas, que no son siquiera dignas de mención. Pero veamos cada una de las cuatro afirmaciones que vale la pena explicar.

Lo primero a argumentar es simple: Marx no escribió ni una sola vez la palabra comunismo en El Capital, porque esa es una obra económica en la que se describe con lujo de detalles el funcionamiento del capitalismo. El comunismo es una categoría que no inventó Marx y que usó sólo en sus escritos filosóficos, pero más específicamente, en los escritos políticos; tanto es así, que es precisamente la falta de descripción del comunismo, una de las críticas que se regodean haciendo sus detractores infantiles, que piden que la comida se la den masticada, para solo tener que tragar, tal como hacen las transnacionales de la deformación con la ideología.

En segundo lugar, decir “Marx es un loquito” le queda bastante grande casi a cualquiera, sobre todo si no se es un estudioso especialista del tema, que en última instancia son los únicos que estarían facultados para decir qué es absolutamente absurdo al respecto o no; y con todo y eso, muchas veces esas opiniones autorizadísimas sobre temas específicos, se descubren equivocadas con el tiempo. Dicha afirmación solo se puede tomar como parte de la misma campaña publicitaria macartista que se ha puesto de moda en el mundo entero en los inicios de este milenio, para asustar a los que no tienen nada, con el coco de que el comunismo les va a quitar lo que tienen. Pero desde el punto de vista del discurso, cualquier aprendiz de filósofo sabe que los argumentos contra el hombre son la primera falacia que se usa delante de cualquier caterva de ignorantes.

La tercera afirmación es que el proceso revolucionario bolivariano está lejos de ser acciones improvisadas por un personaje bufo y es un plan ordenadamente concebido y está siendo detalladamente llevado a cabo. Incluso llegó a decir que Chávez no miente, que en cada etapa del proceso ha dicho qué es lo que espera que pase (y ha pasado, agrego); y que es el planificador y ejecutador de un programa “siniestro”, que lo que pretende es acabar con el capitalismo, transformando la vida tal cual la conocemos. ¡¡Aleluya!! Levantemos las manos al cielo. ¡¡Por fin entendieron!! Diez años de ALO Presidente con el hombre diciendo lo mismo durante un promedio de 6 horas por día a la semana, más todas las veces que ha explicado las cosas en otros centenares de escenarios, más todos los simpatizantes, amigos y militantes escribiendo y diciendo lo mismo en cualquier rincón donde nos lo permitieran, para que los escuálidos pudieran entender que lo que queremos es acabar con el capitalismo. ¡¡UFF!!! Es que en Venezuela los políticos estaban tan acostumbrados a mentirse entre ellos y a mentirle a todo el mundo, que cuando en esta Revolución se empezó por decir 4 verdades, ellos no pudieron creerlas sino hasta diez años después, con las pruebas metiéndosele por los ojos.

Pero la última afirmación es la que demuestra que los intelectuales escuálidos siguen siendo muy poco honestos intelectualmente y sin cuidado de sus argumentaciones, porque en cualquier momento cualquier vieja por la calle se da cuenta de sus contradicciones y se las hace saber. Este sujeto decía que lo que se pretende con el proyecto bolivariano es un absurdo, que es convertir a Venezuela en comunista, porque el comunismo no existe, ya que eso fue demostrado en el siglo XX. En una conversación de bar podría decírsele: pero ¿cuál es la preocupación entonces?. Si más allá del capitalismo no hay nada, por mucho que lo intentemos, no iremos a ningún lado; entonces dejas que el destino siga su camino y listo! Siempre estaremos aquí, porque más allá no hay nada. NO?

Eso demuestra que no ha logrado redondear su discurso; que tiene baches, contradicciones. Y ningún científico serio sale a la calle a defender sus teorías si no sabe todavía cómo responder preguntas básicas sobre ella. Con este razonamiento el personaje en cuestión y tantos como él demuestran ser de esos incapacitados fisiológicamente para entender el mundo desde el planteamiento de la lógica difusa. Si no es el capitalismo, ni el comunismo que se demostró inviable en el siglo XX, entonces será otra cosa, pero este mundo tiene que cambiar, porque la injusticia no deja que la humanidad se desarrolle hacia ningún lado.

El proyecto ya existe: si queremos llamarlo humanismo, cristianismo, progresismo o como sea, no importa. El proyecto ya existe: nosotros los llamamos Socialismo del Siglo XXI y la primera formulación es el Proyecto Nacional Simón Bolívar, Primer Plan Socialista.

miércoles, 12 de mayo de 2010

XVI


No sé porqué un grupo tiene numeración arábiga y otro romana y otro nombres. En todo caso, así es. Este fue de mis trece años.

XVI

Frío, solitario, profundo, inmenso.
Con sus oscuras y calladas cascadas de arena.
Sus silenciosas ondas de sal.
Estruendoso palpitar de vida.
Y profundas cavernas rocosas
donde se esconde el alma en los peores momentos.

Consuelo discreto que vienes y vas
bañando la arena con suave y acompasada movilidad.

Sueño de agua
que escondes mi llanto al mojar mi rostro.

Ahora que no hay penas que entristezcan mi corazón
te añoro mas que nunca y te anhelo para siempre.

Dulce melancolía.
Viejos y tristes recuerdos que me traes...mar.

1977

Pinky y Cerebro


La razón es un método. Es el método que inventó Occidente para explicarse a sí mismo, su elaboración epistemológica y su reflexión ontológica. La categoría Razón, que fue traducida al latín como logos o lógica, parece haber sido utilizada por primera vez como realidad por Platón; pero el que realmente la llenó de contenidos fue Aristóteles, denominándola Dialéctica. Con el tiempo, se generalizó la especie de que la RAZÓN no era simplemente un método de conocimiento (la lógica), sino la característica esencial que diferencia a los seres humanos de los demás animales. Así, un conjunto de principios de una forma específica de pensamiento, devino fundamento de la humanidad entera.

Pero eso sucedió muchos años después de ser inventada la categoría. En realidad los que hicieron este milagro de metamorfosis estaban muy lejos de los que originaron el vocablo. Y es que las grandes civilizaciones que en la actualidad denominamos antiguas, florecieron justamente al oriente de lo que posteriormente se llamó Europa. Por eso, cuando desde las grandes culturas antiguas se hablaba de aquellos que venían de Occidente, es decir, de la parte más occidental y por cierto más pequeña y pobre del gran continente eurasático, se referían simplemente a los bárbaros que venían de aquella parte del continente y que no tenían otra conducta sino saquear, esquilmar, matar, quemar, empalar, brutalizar, destruir. Fue a raíz de las invasiones y la destrucción a gran escala, que esos bárbaros lograron convertir aquella forma despectiva en su nombre propio: Occidente. El primero de los objetivos alcanzados por los bárbaros fue el más significante: transformar Occidente, que era una ubicación geográfica, en una caracterización cultural.

De esta forma, muchas “costumbres globales” resultan anacrónicas al menos para la mitad de la población mundial. Así por ejemplo, cubrirse el cuerpo con cueros y telas, en un permanente clima de primavera-verano es un anacronismo que se intensifica cuando estudiamos la vida de nuestros pobladores originarios: andaban desnudos. La dieta básicamente carnívora que caracteriza el mundo contemporáneo es inexplicable en los trópicos, que disponen de la proliferación de alimentos vegetales todo el año, que en gran cantidad de casos se dan silvestres (como los cocos, los plátanos y los mangos) y que además son más apropiados para el calor. En diciembre, al comienzo del verano austral, los niños del sur del planeta esperan que un personaje nórdico les traiga los regalos de navidad ¡vestido de invierno!.

Pero es evidente que el segundo de los logros fue el más importante: la globalización del Capitalismo. La acumulación, que es la base fundamental de la historia occidental, es propia de un medio en el que una buena parte del año hay heladas y no se consigue nada de comer en la naturaleza. Ese es el motivo originario de sembrar de más y guardar los granos y las semillas: para el invierno; y ese sería también el motivo originario de establecerse en un solo sitio: ahorrar energía para subsistir el invierno, aún cuando todos los demás animales tienen como estrategia de sobrevivencia la migración. Sin embargo, al menos la mitad de los pobladores del planeta, que vivimos alrededor del Ecuador, vivimos en las condiciones naturales para ser nómadas y no hay razones, como no sean puramente externas, para no serlo.

Los bárbaros perfeccionaron las técnicas de muerte, destrucción y maldad, convirtiéndose a ellos mismos en un eficientísimo instrumento para colonizar a los vecinos y después al resto del mundo. Pero en algún momento se dieron cuenta que lo ganado en la guerra se perdía en la paz; así que inventaron la ideología y la nombraron RAZÓN. De esta forma, pudieron diversificar su esfuerzo, sin tener que llevar hasta el agotamiento el esfuerzo de todo su poderío belicista; de esta forma se transformaron en la más exitosa de las estrategias del poder creada jamás. Y lo mejor de esta estrategia es que a estas alturas, nadie en el mundo parece estar dispuesto a creer en la gran conspiración del capital contra la humanidad. Pero todos creemos en las conspiraciones que montaban los malignos soviéticos o los degenerados extraterrestres (y más actualmente, los infieles musulmanes) para atacar a los buenos “americans” y quedarse con el gran país que ellos a lomo han construido.

Es por eso que Pinky y Cerebro tuvo tanto éxito en su época.

martes, 4 de mayo de 2010

Revolución y Petróleo: paradoja venezolana


En cualquier reflexión, de ahora en adelante, habrá que tener presente que Venezuela tiene hasta ahora el 30% de las reservas probadas de petróleo del mundo entero. Eso, más que ponerla en el ojo del huracán, causa un huracán geopolítico de magnitudes, por ahora inconmensurables.

Siendo que China tiene una tasa de crecimiento brutal desde hace algunos años, necesita asegurar sus fuentes de energía; solo que China no es exactamente un país socialista, sino todo lo contrario, uno de los capitalismos emergentes más explosivos que hay por el momento. Por otro lado está Rusia, que para nada es socialista y que, sin reservas energéticas, necesita urgentemente del subsuelo de este lado del mundo, para mantener su poderío industrial y bélico. Se podría decir que esos dos países estarán dispuestos a enfrentarse con Estados Unidos por lo que queda de petróleo en el planeta. Pero tanto ellos como el imperio más poderoso que ha habido en la historia de la humanidad saben que una guerra frontal entre ellos, sería una guerra terminal y extremadamente corta. Así que, salvo equivocación, no hay peligro de una escalada bélica entre ellos.

De los países que están en nuestra área de influencia habrá que ver cómo es el comportamiento de las políticas exteriores del Brasil sin Lula y de la Argentina sin los Kirchner. Hasta ahora no parece que el cambio vaya a ser muy grande, así como no ha cambiado sustancialmente el Chile post Bachelet. Perú y los pequeños del sur parecen querer pasar inadvertidos mientras evalúan los acontecimientos. México está sufriendo los embates cada vez más dolorosos de las políticas estadounidenses, lo que neutraliza en buena medida su cuadre con el imperio y los países centroamericanos y caribeños, al igual que los sureños están a la espera, pero sin despreciar la solidaridad venezolana.

Venezuela acaba de firmar un tratado con Rusia sobre cooperación en inteligencia y en tecnología bélica. La presentación de la Guardia de Honor bielorusa, en el desfile por la celebración del Bicentenario del 19 de abril, parece haber sido hecha para dejar en claro que lo que hasta ahora fue parte del ejército soviético no está dispuesto a que los dejen sin su porción de petróleo. Con esto presente, Colombia, que es la apuesta fuerte del imperio, no parece capaz de llevar a cabo con éxito alguna escaramuza contra sus vecinos en estos momentos. Además, después de todos los recursos invertidos para convertirla en la cabeza de playa contra Venezuela, parecen estar muy empantanados con la política doméstica como para coordinar acciones, por lo menos a corto plazo, en contra de los vecinos. En esta coyuntura, necesitaban un presidente de acción rápida, que el día mismo de la toma de posesión pusiera en marcha la política exterior en función de la devastación de los hermanos, a fin de ayudar a la oposición venezolana a ganar las elecciones parlamentarias en septiembre próximo, en vistas a un golpe estilo Honduras. Pero el panorama luce turbio con la aparición de un recién avenido, que al no estar en la jugada, requerirá explicaciones, que significarán retraso en las acciones; la opción de matarlo sería complicar las cosas aún más.

Estados Unidos necesita mientras tanto asegurar su poder sobre todas las restantes reservas energéticas del mundo, porque es evidente que 70 es más que 30. Sin embargo habrá que acotar que esos 70 necesariamente le saldrán más onerosos, porque están más lejos. Por eso, no hay posibilidad de que los Estados Unidos renuncien a lo que ellos creían que era su derecho sobre las reservas energéticas en el subsuelo venezolano. Por lo tanto, seguirán haciendo el esfuerzo político para que Chávez se vaya, a fin de imponer en Venezuela un nuevo régimen que les permita volver a poseer abiertamente lo que creen suyo. Solo que para eso necesitan gente capacitada, tanto adentro como afuera. Y sobre todo, necesitan desestabilizar realmente al país.

Hasta ahora la desestabilización no ha funcionado, porque mientras la economía ande bien, las clases medias no moverán un dedo para cambiar nada, lo que paradójicamente demuestra la victoria de la ideologización capitalista, que ha logrado convertir a esa capa de la sociedad en individualidades aisladas, sin interés alguno por lo que pasa con el de al lado. No ha funcionado las intentonas que ha habido de subvertir el orden militar, porque los militares sienten que están en el poder, lo cual satisface sus ideales, lo que paradójicamente es también una victoria del imperialismo del siglo XX, que pretendió separar las mentalidades militares de las civiles, haciendo que los primeros se sintieran superiores a los pobres, pero a la vez subordinándolos a lo que llaman “la clase política”, lo que era una contradicción que notaron cuando fue demasiado tarde. Por último, el domingo 2 de mayo se llevaron a cabo las elecciones internas del PSUV, para escoger los candidatos al parlamento nacional, hito inédito en la historia de la política suramericana y participaron DOS MILLONES Y MEDIO de personas, lo cual es una cantidad impensable hasta en elecciones nacionales en otros países con la misma cantidad de habitantes.

Tal y como se ven las cosas, la geopolítica mundial nos presenta una buena oportunidad para seguir concientizándonos, a fin de que la organización popular se empodere cada día más y la participación haga cada vez menos plausible que esta revolución sea reversible. Debemos actuar como los alcohólicos: un día a la vez, pero con un objetivo estratégico: la Justicia Social.

Venceremos!!!

sábado, 1 de mayo de 2010

Brindis (1997)


Por los pasados
que han enseñado,
por esa gente
que hemos amado,
por nuestros sueños
muchos dejados
en la escalera
tras ser soñados.

Un brindis por todo aquello
que ha hecho cierto que esto suceda.
Un brindis por verte cerca
cuando mi cuerpo suda y despierta.

Te amo por ser tan tú.
Te amo al estar conmigo.

Y sé que parece tonto
el por qué decirte
todas las cosas que ya tu sabes.
Y sé que día tras otro
aunque no lo digas
y no parezca me estás mirando.
Y sé que cuando me miras
todo se olvida
y no sé otra cosa sino adorarte.

1997

¿Que si hay algo que proteger?

¿Que si hay algo que proteger?
Los niños

Las mujeres

Los animales